Ministerio El Remanente Inc. - Iglesia Cristiana El Remanente

15 febrero 2016

Mis promesas ©

Durante largo tiempo, al igual que muchas personas hoy día, creí que en mi relación con Dios, yo estaba obligado a corresponder a su bondad para conmigo, inclusive llegué a pensar que yo debía de ofrecer “algo” a cambio de que el Señor satisficiera alguna de mis necesidades o atendiera alguna de mis peticiones.

Recuerdo una ocasión en que un amigo era animado a asistir a los servicios dominicales que a él le parecían aburridos y pesados, por lo que la persona que le animaba le sugirió que… ofreciera su presencia cada domingo como un sacrificio a Dios y así se vería bendecido por el Señor.

Existen cristianos hoy en día que conservan esa misma manera de pensar, quienes tratan de “agradar” a Dios con pequeños sacrificios ya no tan solo asistiendo a los servicios religiosos, sino el mantenerse despierto durante el mismo.

Otros un poco más sofisticados se imponen a sí mismos algunas tareas o ejercicios pesados, como caminar largas distancias, abstenerse de comer esto o aquello, evitar ir a tal o cual lugar, o evitar relacionarse con “X” persona o grupos de personas.

Todo esto, como una sutil manera de ofrecerle algo a Dios.

Las frases…

- Señor, te prometo que…

O bien…

- Señor, si tu me concedes tal o cual…

- Yo te prometo que…

Estas frases siguen siendo muy comunes.

Muchas veces le prometen a Dios actitudes tales como portarse bien, no beber alcohol, no fumar, no bailar, asistir a la iglesia todos los domingos, no usar malas palabras, etc.

¿Te suena todo esto familiar?

“Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos”. Óseas 6:6 RV60

“Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio”. Mateo 9:13
RV60

El diccionario Atlas dice que la misericordia es… la virtud que hace compadecerse de los que sufren e inclina a aliviarles o ayudarles.

O bien es el sentimiento que inclina a ser benévolo en un castigo.

En otras palabras la misericordia es el amor en su máxima expresión.

El Señor dijo que prefiere la misericordia antes que cualquier sacrificio, y añade que prefiere que le conozcamos más antes que cualquier ofrenda.

Hermanos míos, Dios no necesita de nuestras promesas…

“Cuando haces voto a Jehová tu Dios, no tardes en pagarlo; porque ciertamente lo demandará Jehová tu Dios de ti, y sería pecado en ti. Más cuando te abstengas de prometer, no habrá en ti pecado. Pero lo que hubiere salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, conforme lo prometiste a Jehová tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca”. Deuteronomio 23:21-23
RV60

“Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas”. Eclesiastés 5:4, 5
RV60

Tampoco necesita de nuestro sacrificio, el Señor busca adoradores genuinos que le adoren en espíritu y en verdad (Juan 4:23
RV60), Dios quiere que seamos agradecidos, y lo más importante, Dios quiere que tengamos confianza en él y que dependamos de él, no hacer nada en nuestras propias fuerzas, sino en la de él.

“Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”. Colosenses 3:17
RV60

No subestimemos el poder de Dios, pensando que él nos necesita, somos nosotros quienes si necesitamos de Dios, sin él nada somos.

Así que en lugar de hacerle promesas y ofrecimientos de cualquier índole, pongámonos realmente en sus manos y permitamos que sea él quien gobierne nuestra vida.

Amén. 

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