Ministerio El Remanente Inc. - Iglesia Cristiana El Remanente

21 febrero 2016

Diferentes “tipos” de mentiras ©

Las mentiras vienen en muchas formas, desde las falsedades intencionales hasta las mentiras pequeñas que muchos sienten que causan muy poco daño.

Las mentiras pueden ser...

* Mentiras pequeñas… admitámoslo, cuando suena el teléfono en casa o en el trabajo, quien no ha susurrado.

- Diles que no estoy.


Llamamos por teléfono a la tía Florita diciendo que nos gustó mucho el regalo de cumpleaños porque no queremos herir sus sentimientos, pero luego devolvemos el regalo al negocio donde lo compró.

Disfrazamos nuestros sentimientos diciendo…

- Estoy bien.

Cuando en realidad nos sentimos muy mal.

Cuando minimizamos nuestro peso o exageramos la asistencia en la iglesia, estamos haciendo que la línea entre la verdad y una mentira sea muy borrosa.

Decimos que estas mentiras son inocuas y las llamamos mentiras pequeñas.

* Mentiras más serias… el peligro de mentir es que cuanto más un mentiroso se sale con la suya, tanto más y mejor miente.

Cuando distrae nuestra atención de la cuestión principal y dice...

- Estás haciendo de una pulga un elefante.

- Olvidémonos de lo que paso.

En realidad aprende a dejar de lado su propia responsabilidad.

Nos hemos apartado de la cuestión central y nos preguntamos si somos nosotros los que tenemos problemas.

El mentiroso ha evadido la cuestión.

La mentira inocua crece y se convierte en otra mentira más nociva.

Con el tiempo, mentir se vuelve un estilo de vida.

* Mentiras patológicas… los mentirosos habituales y compulsivos disfrutan la idea de que otros se unan a su juego.

Ensimismados en la idea de ganar a cualquier precio, se vuelven adictos a su propio engaño.

Estos mentirosos son encantadores y convincentes y usan toda su habilidad para agradar a los demás y para que los demás confíen en ellos.

Pero que alguien nos agrade no equivale a que confiemos en esa persona y no podemos pasar por alto el hecho de que los mentirosos son confabuladores y no sienten remordimientos por lo que han hecho, ni se conduelen porque nos han herido.

Los expertos dicen que estos mentirosos son los de la peor mentira… mentirse a sí mismos y distorsionar su propia realidad.

Algunos mentirosos patológicos confiesan.

- Las peores mentiras son las que me digo a mí mismo.

Veamos algunas estúpidas y tontas respuestas… más comunes para encubrir las mentiras

Cuando a las personas se las confronta con sus mentiras, construyen cercos de conmoción emocional para mantenernos lejos.

Por ejemplo…

* Negación categórica…

- Yo nooo.

* Desacreditar a nuestro grupo de amigos para que mantengamos en secreto nuestras sospechas.

- Tus amigos son chismosos.

- ¿Para qué decirle a tu familia, es algo nuestro?

- ¿Puedo confiar en que mantengas esto entre nosotros dos?

* Enojo… el enojo de la persona nos intimida y habremos de ceder.

El enojo nos hace desviar de la cuestión principal, de modo que olvidamos la verdadera cuestión.

Cuando estamos enojados o estamos tratando con alguien enojado, no podemos pensar correctamente pero podemos estar muy cerca de la verdad.

* Culpa… Él (ella) me hizo hacerlo.

* Justificar el comportamiento de manera arrogante.

- Sí, es cierto.

- ¿Y qué?

- Hago lo que quiero.

- No soy responsable ante ti.

Estas respuestas desafiantes nos sacuden y nos quitan nuestras defensas, de modo que aceptamos la perspectiva del otro.

* Minimizar la mentira al distraernos con otra mentira en cuanto a cómo percibimos las cosas.

- ¿Cómo podrías pensar eso de alguien a quien amas?

Ahora nos hemos alejado de la mentira y estamos preocupados con el sentimiento de rechazo, de dolor y consternación que experimenta el mentiroso, y empezamos a cuestionar los motivos que tuvo.

* Distorsionar nuestra capacidad para ver la verdad presentando la mentira como una media-verdad.

- La mujer del restaurante era mi secretaria.

- Estábamos hablando asuntos de negocios.

- Tuve que trabajar el sábado por la noche con mi jefe.

- Pero no hay historia con mi jefe.

* Acusarnos de ser irracionales.

- Estas loco (a).

- Eres demasiado sensible.

- Yo no soy de esas.

- Protestas por todo.

* Alegar que la mentira es un incidente aislado o la excepción a la regla.

- Todos cometemos errores.

- No exageres.

- Sencillamente me equivoqué en lo que hice.

* Esconderse tras un motivo honorable.

- Si, tuve una relación pasajera con aquel tipo, pero cuando pensé en ti y en los niños y en nuestra relación, me prometí que terminaría todo con él.

* Hacernos sentir culpables si no perdonamos instantáneamente a pesar de la falta de remordimiento o de que el mentiroso no cambia su comportamiento.

- Eres un(a) santurrón(a)

- ¿Por qué no puedes perdonarme?

- ¿Y tú eres cristiano(a)?

En este día quiero dejarte un pasaje bíblico para que medites.

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”. Juan 8:44 RV60

Amén. 

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