Ministerio El Remanente Inc. - Iglesia Cristiana El Remanente

22 enero 2016

Temor ©

¿Qué nos dice nuestro Dios de misericordia a nosotros, que constantemente sentimos temor?

Puede ser temor a otras personas.

Puede ser temor al futuro, al presente con sus dificultades, al presente con sus alegrías por temor a perderlas.

Temor a perder la salud.

Temor a perder estabilidad de cualquier índole.

Temor a que nuestro “YO” salga perjudicado.

Temor a enfrentar la vida solos.

Temor a perder relaciones y amores.

Y también el errático temor a perder esta relación maravillosa que tenemos con él, nuestro Dios y Señor.

Perder, temor, soledad, inseguridad, hastío, vacío, tinieblas, inquietud, derrota, depresión.

Nuestro Dios es un Dios de victoria y amor y de luz y de plenitud y de poder y de vida y de gracia y de misericordia y de esperanza.

A nosotros no nos gusta el temor ni la derrota.

Si no somos nosotros los que queremos sentirnos derrotados y si Dios es un Dios de gloria y victoria.

¿Quién es el que se introduce en nuestras vidas y nos hace sentir temerosos, deprimidos y derrotados?

Nosotros en Cristo resucitado y glorioso, tenemos todo el poder para vencer el mal.

El poder del pecado sobre nosotros fue derrotado en la cruz por Jesús.

Y ahora él nos da la victoria a través del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo aborrece el pecado y a nosotros nos ama.

La consecuencia real es que si nos sometemos a Dios, si lo buscamos en el momento de la tentación, si oramos en el silencio de nuestra inquietud o temor a nuestro Padre, el mal no tendrá poder sobre nosotros.

El amor de Dios en nuestros corazones echará fuera el temor.

El temor viene de Satanás y por el pecado.

Jesús ya lo derrotó en su resurrección.

El poder del pecado sobre nuestras vidas ya no existe.

Fue derrotado.

Queda solamente la tentación a la incredulidad.

Y Cristo promete, y su palabra es verdad, que nunca seremos tentados más allá de lo que podamos resistir.

Sólo tenemos que mantener nuestros pensamientos cautivos ante él.

Llevarle a los pies de la cruz nuestros más mínimos pensamientos y que él se haga cargo de nosotros.

Para gloria de él.

Su sangre derramada por nosotros es la que nos limpia de todo mal.

Su sangre inmaculada es la que da testimonio frente a la santidad del Padre.

Ante el Padre hay otro hijo redimido y sin mancha.

Tú...

Jesús antes de subir al cielo a sentarse a la diestra del Padre, vivo, lleno de gloria, nos dijo que no nos dejaría huérfanos sino que iba a enviar al Espíritu Santo, el Espíritu de la verdad y que toda verdad nos sería dada y que siempre permanecería con nosotros.

¿Lo has recibido tú?

La mayoría de los temores que tenemos, las angustias que vivimos, son derivadas de una pérdida de confianza, ya sea en nosotros mismos, en nuestros semejantes, en nuestros familiares, en nuestro trabajo, en diferentes cosas o personas en las cuales hemos confiado durante el curso de nuestra vida y que por un motivo u otro sentimos que nos han fallado.

Y la verdad es que nunca debimos poner otro motivo de fe, otro cimiento que Cristo en nuestras vidas.

Tener confianza en las personas no es malo, pero ponerlas por sobre la fe en Cristo, que es el dador de vida, es lo que nos trae derrota.

Cristo siempre va a hacer lo óptimo, lo mejor, lo perfecto para nosotros y para sus planes en nuestras vidas, aunque muchas veces no entendemos sus caminos, y a veces pareciera ante nuestra limitada mente que él se demora demasiado en darnos lo que pedimos, pero, lo cierto es que él sí sabe qué es lo mejor para nosotros y no nos fallará nunca.

Dios es el que escudriña los corazones y nos conoce hasta lo más profundo de nuestro sentir.

Y él nos ama.

Y él ya nos dio la victoria.

Ya somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. 2 Timoteo 1:7 RV60

“de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre”. Hebreos 13:6 RV60

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Isaías 41:10 RV60

“… No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú”. Isaías 43:1 RV60

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”. 1 Juan 4:18 RV60

“El temor del hombre pondrá lazo; Mas el que confía en Jehová será exaltado”. Proverbios 29:25 RV60

“Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará”. Deuteronomio 31:6 RV60

“Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado”. Salmo 27:3 RV60

“Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”. Romanos 8:15 RV60

“… Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande; porque no es vuestra la guerra, sino de Dios”. 2 Crónicas 20:15 RV60

“Más el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal”. Proverbios 1:33 RV60

“Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará. Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostarás, y tu sueño será grato”.
Proverbios 3:23, 24 RV60

“Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores”. Salmo 34:4 RV60

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. Salmo 23:4 RV60

“No tendrás temor de pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere”. Proverbios 3:25 RV60.

“Lo que el impío teme, eso le vendrá; pero a los justos les será dado lo que desean”. Proverbios 10:24 RV60

“Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande”.
Génesis 15:1 RV60

“Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros… ”. Éxodo 14:13 RV60

“Mira, Jehová tu Dios te ha entregado la tierra; sube y toma posesión de ella, como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho; no temas ni desmayes”. Deuteronomio 1:21 RV60

“No los temáis; porque Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros”. Deuteronomio 3:22 RV60

“Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides”. Deuteronomio 31:8 RV60

“Jehová dijo a Josué: No temas ni desmayes; toma contigo toda la gente de guerra, y levántate y sube… ”. Josué 8:1 RV60

“Y Josué les dijo: No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes, porque así hará Jehová a todos vuestros enemigos contra los cuales peleáis”. Josué 10:25 RV60

“Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos”. 2 Reyes 6:16 RV60

“No habrá para qué peleéis vosotros en este caso: paraos, estad quedos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, que Jehová estará con vosotros”. 2 Crónicas 20:17 RV60

“En el día que temo, yo en ti confío”. Salmo 56:3 RV60

“En Dios alabaré su palabra; en Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre?”. Salmo 56:4 RV60

“Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará”. Isaías 35:4 RV60

“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo”. Isaías 41:13 RV60

“Y tú no temas, siervo mío Jacob, ni desmayes, Israel; porque he aquí yo te salvaré de lejos, y a tu descendencia de la tierra de su cautividad. Y volverá Jacob, y descansará y será prosperado, y no habrá quién lo atemorice”. Jeremías 46:27 RV60

“… Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido”. Daniel 10:19 RV60

“Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas”. Joel 2:21 RV60

“No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije?  Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay fuerte; no conozco ninguno”. Isaías 44:8 RV60

“Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos”. Mateo 10:31 RV60

“No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino”. Lucas 12:32 RV60

“No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”. Apocalipsis 2:10 RV60

“Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor”. Filipenses 1:14 RV60

“Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza”. Mateo 8:26.

“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”. Apocalipsis 21:8 RV60

“No temáis de la presencia del rey de Babilonia, del cual tenéis temor; no temáis de su presencia, ha dicho Jehová, porque con vosotros estoy yo para salvaros y libraros de su mano”. Jeremías 42:11 RV60

“No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día”. Salmo 91:5 RV60

“No tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová”. Salmo 112:7 RV60

“Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país”. Levítico 26:6 RV60

“Más os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer”. Lucas 12:4 RV60

“Del azote de la lengua serás encubierto; no temerás la destrucción cuando viniere”. Job 5:21 RV60

“Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!”.
Mateo 14:27 RV60

“Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente”. Marcos 5:36 RV60

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. Josué 1:9 RV60

“He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí”. Isaías 12:2 RV60

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”. Juan 14:27 RV60

“porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios”. 2 Corintios 1:20 RV60

¿Temor?

El temor no es de Dios sino de Satanás.

Dios te ama y quiere que tú seas un hijo confiado, libre de temores porque lo reconoces como Dios todopoderoso en Cristo Jesús, y Dios renovador en el Espíritu Santo y su obra.

¿Quién está a cargo de tu confianza, tú y tus fuerzas, Satanás y su poder maléfico?

¿O Jesucristo victorioso, resucitado, intercesor nuestro frente a Dios Padre y que nos ama tanto que dio su vida para salvar la tuya?

A ese Cristo es el que le decimos… no te creo, cuando tenemos temor del daño que nos pueden hacer los hombres o las circunstancias.

Si Jesús vez tras vez nos dice en su palabra que confiemos en él, que no temamos.

¿Vamos a seguir insultándolo?

¿O creeremos que él es la verdad y la vida?

Que Dios nos revele su verdad.

Que el Espíritu Santo nos lleve a la verdad completa tal como Jesús prometió antes de entregarse.

Que el temor es un pecado terrible porque lo hacemos a él un mentiroso, creyendo más las mentiras de Satanás que lo que él nos dice en su palabra.

Confiar en Cristo es confiar en el poder del Espíritu Santo.

Cuando uno ama, y aprende a ser amada, confía.

Jesucristo vive, está sentado a la diestra de Dios y en el corazón de los que creen en él.

Y él te ama.

Te ama.

¿Lo has recibido en tu corazón?

Ruego para que nuestro Señor Jesucristo te revele su persona.

- Señor Jesús.
Gracias por amarme, te necesito.
Gracias por morir en la cruz por mí, perdona mi desobediencia y mi pecado y dame la fuerza para dejarlos.
Hoy te recibo en mi vida como Salvador y Rey.
Lléname de tu Espíritu Santo y produce un cambio en mí.
Ahora te entrego toda mi vida para que la dirijas y guíes.
Gracias, Señor, por escuchar mi oración.

Amén.

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