Ministerio El Remanente Inc. - Iglesia Cristiana El Remanente

25 enero 2016

Enemigos ©

¿Tienes enemigos?

Quizás los tienes bien identificados, o quizás pienses que no los tienes porque no lo sabes y sin embargo estos si existen y muy cerca de ti.

Lamentablemente la mayoría de las personas si tenemos enemigos, en su mayoría estos nacen de un sentimiento amoral que se llama envidia, esta llega a ser tal que hace que las personas que pudieran ser nuestros amigos se tornen en lo contrario, en enemigos.

El motivo de la envidia es variado, va desde las simplezas más comunes como lo es el hecho que tu poseas algo que la otra persona no tiene y lo desea, hasta situaciones más complejas, como el caso de algún tipo de éxito escolar o profesional que te significa un logro importante, que te es reconocido y premiado mientras que otra persona que se esforzó incluso aún más que tú y no obtuvo el más mínimo reconocimiento.

En fin, los motivos que provocan la envidia son sumamente variados y difícilmente podemos evitar que alguien nos tenga envidia y por tanto no podemos evitar que estos se constituyan en nuestros enemigos por su propia voluntad.

Los enemigos también actúan de diversas maneras, siempre tratando de hacer daño y esto lo hacen desde proferir comentarios mordaces llenos de odio y de dolo hacia nosotros, como hasta casos extremos donde tratan de quitarnos la vida.

Es un error el subestimar a un enemigo, ya que nosotros nunca conoceremos la profundidad de las intenciones de su corazón, lo cual es potestad única de Dios.

El restarle importancia al enemigo puede causarnos serios problemas y malestares.

Para los cristianos el principal enemigo se llama Satanás, quien utiliza a las personas que nos rodean para llenarlos de sentimientos negativos hacia nosotros y hacerlos así sus instrumentos y dañarnos como nuestro enemigo que es.

Por todo esto, no debemos ser ingenuos ni tratar de ignorar la existencia de nuestros enemigos, lo que debemos hacer es no preocuparnos por ellos, pero no porque los podamos controlar o dominar, sino porque debemos ponerlos en las manos de Dios y de ninguna manera tratar nosotros por nuestra propia cuenta de vencerlos.

No importa cuánto daño nos hagan, ni cuanto nos odien, los cristianos debemos evitar el vengarnos por nosotros mismos y seguir lo que establecen las sagradas escrituras en el libro de los Romanos capítulo 12 en los versículos 14 y del 17 al 21.

“Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis… No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal”.

La palabra de Dios nos enseña que nuestra responsabilidad es orar por nuestros enemigos, no retribuirles su mal y ponerlos sus manos.

Debemos confiar nuestros enemigos a Dios y él dará cuenta de ellos conforme a su voluntad

Seguramente a través de esa experiencia Dios nos quiere mostrar algo, además de su amor y protección divino pues escrito está en Romanos 8:28 RV60.

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”.

Amén. 

0 comentarios:

Publicar un comentario

Google+ Followers

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...